El Club Andino San Luis es una agrupación que organiza y desarrolla actividades recreativas, deportivas y de cuidado ambiental en las sierras puntanas. El Club de Buceo, por su parte, brinda clases de buceo y organiza actividades deportivas, recreativas y de preservación de la naturaleza. En el Taller de Periodismo Ambiental de EcoPress, hablamos con ambos.
La semana pasada, en el marco del Día Internacional del Ambiente, se desarrollaron distintas actividades educativas enfocadas en la ecología y el cuidado ambiental en la Escuela Juan P. Pringles –Mixta-. Durante toda la semana se brindaron charlas de la temática de la mano de expertos y profesionales en el tema, y el lunes se realizó una “ecoferia” en la que los alumnos y miembros de la comunidad compartieron sus saberes y experiencias.
En esa sintonía, EcoPress brindó un Taller Práctico y una charla sobre Periodismo Ambiental para los alumnos de la escuela. De la mano de Candela, del periódico escolar Mixturas ENJPP, dialogamos con varios actores ambientales presentes en la ecoferia, entre ellos el Club Andino y la Escuela de Buceo.
Eduardo Cordaro, miembro del Club de Buceo, explica que “en el año 1982 se forma en San Luis la Escuela de Buceo, y yo tuve la oportunidad de empezar en el club desde ese mismo año: hace 40 años que estoy en el club practicando buceo. Una de las actividades que hacemos es la que llamamos ‘fondo limpio’, que consiste en sumergirse en los diques y limpiar la basura que se encuentra en el fondo, también hacemos cursos y actividades de buceo dedicadas a las personas discapacitadas, generalmente con personas con discapacidad motriz, también organizamos deportes como hockey subacuático, juegos de búsqueda, y actividades como natación con paleta”.
Al ser consultado sobre los tesoros ocultos en la profundidad, el buzó cuenta que “nuestros diques son relativamente nuevos, es decir que arqueología no hay en los fondos de los diques de la provincia. En el mar tuve la oportunidad de encontrar un molusco muy antiguo, que lo entregué a una reserva. En los diques he encontrado cosas más nuevas, como una cámara de fotos, un cuchillo y cosas que se les caen a los pescadores, kayakistas, etc.”.
Además, agrega que la biodiversidad en los diques “está limitada porque después de un cierto tiempo disminuye la disponibilidad de comida, y como los recursos alimenticios son limitados también se reduce la reproducción de los peces. Es decir, habría que plantar algas, introducir moluscos y, en general, alimento para los peces, también habría que volver a sembrar –alevines- para mantener la población de las especies. Otro de los temas que me preocupa, principalmente en los diques nuevos, es que no han hecho sectores para que la gente pueda ir a disfrutar”, subraya Eduardo.
Los diques de la provincia se alimentan de las alturas, más específicamente de las sierras puntanas: la mayoría de los ríos y arroyos nacen en las sierras. Allí el Club Andino organiza y desarrolla diferentes actividades en pos del cuidado ambiental.
Cristian cuenta que “el Club nació porque nos gusta caminar y disfrutar de los hermosos paisajes serranos y montañosos que tenemos en la provincia, y queremos que estos lugares se mantengan como están: llenos de vida y de naturaleza. La idea es compartir el senderismo con la comunidad, pero siempre poniendo el foco en lo ambiental”, en ese sentido han organizado tareas de recolección de basura en las montañas y de conservación de fauna. Su compañera Paola subraya “somos apasionados por la conexión con la naturaleza, y eso te lleva a cuidarla”.
En las alturas “siempre vemos algún bichito o algún ave; pero cuando más nos impresionamos es cuando se nos cruza un Cóndor o un Jote, porque son animales majestuosos e imponentes” cuenta Cristian al ser consultado sobre la diversidad biológica de las sierras. En ese sentido, explica que “han surgido convenios con distintos organismos ambientales para desarrollar censos de Cóndores, y la idea es sumar nuestro granito de arena para conservar la especie que actualmente se encuentra en riesgo. El primer paso para la conservación es saber el estado de la población de la especie, donde se ubican, donde duermen y que comen, porque uno de los mayores problemas para el Cóndor son los cebos envenenados y la ingesta de basura”, esclarece el montañista.
Respecto a la contaminación de la basura, Cristian agrega que: “con las caminatas nosotros hemos ido tomando conciencia del valor de cada sorbo de agua, porque cargar dos litros de agua en la mochila ya es un peso que se siente a la hora de subir un cerro. Y llegar a lugares como el Salto de la Moneda, el río del Trapiche y demás arroyos, para encontrarse que están contaminados de basura es tristísimo, y lo que intentamos hacer junto a la Federación de Montañismo es organizar dos jornadas de recolección de basura al año en lugares que son muy turísticos. El agua que sale de nuestras canillas viene de las sierras, por eso es importantísimo cuidarlas”.
Toda la basura que recolecta el Club Andino son desechos que no escurrirán aguas abajo hasta contaminar los diques, y son residuos que no deberán ser recolectados por el Club de Buceo.


Una respuesta a “Desde la cima hasta el fondo: cuidando el ambiente en la montaña y en el agua”
Soy Eduardo (el entrevistado), agradezco la nota que la considero de alto valor informativo y agradezco a los montañistas por su labor de mantenimiento de la naturaleza.
Lo más importante no es limpiar si no, el no ensuciar. 🚯
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