Guadalupe Arrascaeta, Concejal de Potrero de los Funes, denunció el vertido de líquidos cloacales en el río Los Molles y realizó pedidos de informes ante la Municipalidad y San Luis Agua. Los efluentes escurren hasta el Dique, de donde se abastece la Planta Potabilizadora Municipal que provee de agua a varios barrios de la localidad.
El majestuoso paisaje que convierte a Potrero de los Funes en una localidad pintoresca que atrae a turistas de todo el país se ve opacado por el olor nauseabundo y la contaminación generada por los efluentes cloacales, un problema recurrente sin solución efectiva. Hace unas semanas, vecinos de la localidad advirtieron sobre un derrame cloacal que escurría hasta el río Los Molles, el vertido se producía a unos 200 metros de la Municipalidad, entre las calles Los Aromos y Las Magnolias, sin que ninguna autoridad tomara cartas en el asunto.
Ante esta situación, la Concejal peronista Guadalupe Arrascaeta presentó un pedido de informes ante la intendencia y San Luis Agua para ahondar más sobre la situación y conocer las posibles medidas a tomar para solucionar la problemática y sanear el ambiente. “El 25 de junio el Concejo aprobó el Pedido de Informe N° 11, y el ejecutivo, en un plazo de 10 días, nos tenía que haber informado y remitido los informes técnicos sobre el estado de situación actual de toda la red de cloacas de Potrero, también nos tenían que informar las medidas que se están abordando para solucionar el problema y las medidas que se van a tomar por los daños y la contaminación ocasionada”, explica Arrascaeta en comunicación con EcoPress.
“Más allá del olor nauseabundo que se percibía, los efluentes cloacales afectan al agua y este río desemboca en el Dique, de donde se toma el agua para ser tratada en la planta potabilizadora que abastece a gran parte de la ciudad”, entre el Acceso 1 y Villa Kins, añade la Concejal. En ese sentido, es preciso remarcar que las aguas grises contienen contaminantes como heces, bacterias, virus, parásitos, grasas, detergentes o fármacos, entre otras sustancias, que afectan a la salud y al ambiente. Ante esta situación, “me preocupa que la provincia aprobó la pesca en el dique, deportiva o para consumo propio, y el tema es que, si se está contaminando el agua, imagínate lo que está pasando con el ambiente, con los peces, los patos y todo el ecosistema”, puntualiza. “No solo es preocupante la contaminación de las cloacas, también la contaminación de los residuos orgánicos y los inorgánicos, en el perilago hay botellas, pañales y basura de todo tipo en la orilla”.
Al ser consultada, Arrascaeta indicó que no recibió respuesta ni de parte de la Municipalidad ni del Gobierno de la provincia, “hace casi tres meses que presentamos el pedido de informes en San Luis Agua y hasta el momento no hubo respuesta”, advierte. “También hice la denuncia en medios de comunicación y en mis redes sociales para que se visibilice y se tomen cartas en el asunto, porque si inmediatamente se abordara el tema no tendría que hacerlo, pero si no accionan, como Concejal tengo que hacer algo al respecto, si no lo hiciera estaría avalando esa irresponsabilidad tanto del municipio como del Gobierno de la provincia”, señala.
Finalmente, hay que recordar que los derrames de efluentes cloacales en Potrero no son hechos aislados ni una novedad, sino una problemática desatendida por la gestión actual y las administraciones anteriores. Vecinos de la localidad señalan que es necesaria una ampliación y modernización de la red de cloacas, así como un mantenimiento acorde. Sobre este asunto, la Concejal opina que “para un municipio es primordial brindar los servicios básicos como alumbrado público, barrido y cloacas, es lo principal que se tiene que llevar a cabo. Al no mantenerse la infraestructura cloacal, como las bombas, ocurren estos problemas. Es necesario una ampliación de la red cloacal, pero eso se hace a través de gestión, si no gestionas en conjunto con el Gobierno de la provincia o con la Nación esto no va a solucionarse”, concluye Arrascaeta.
Foto de portada: Archivo EcoPress, vertido en el Acceso 6, diciembre del 2022.

