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Entre la urgencia, la desconfianza y la censura: comienza la COP 28 en el golfo petrolero

La COP 28 sobre Cambio Climático reúne a los Estados para “buscar soluciones al calentamiento global” en un año marcado por temperaturas globales elevadas y fenómenos meteorológicos extremos. Sin embargo, la cumbre se desarrolla en un país petrolero donde las protestas están prohibidas y penalizadas.
Por Maico Martini, periodista ambiental.

Este jueves inicia en Dubái la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático, en esta oportunidad los Estados miembro se sentarán a negociar sobre las acciones necesarias para limitar el calentamiento global y mitigar las consecuencias del cambio climático. La cumbre inicia con un panorama climático desalentador, el 2023 está marcado por temperaturas mundiales record y fenómenos meteorológicos extremos que los expertos en el tema vinculan al cambio climático.

En 2015 se firmó el Acuerdo de París, allí la comunidad internacional se comprometió a hacer ‘todo lo posible’ para limitar el calentamiento global a 1.5°C (con un límite máximo de 2°C) en comparación con la temperatura media de la era preindustrial. Ahora, un estudio publicado en la revista Nature indica que las emisiones de Gases de Efecto Invernadero –GEI- actuales amenazan con cruzar ese umbral dos veces más rápido de lo que se pensaba anteriormente: existe la posibilidad de que ese límite se supere de manera continua ya en 2029, en lugar de a mediados de la década del 2030, como se vaticinaba anteriormente.

En los últimos meses se rompieron records de calor consecutivos a nivel mundial. Julio se posiciono como el mes más cálido registrado en la historia con una temperatura promedio global de 19.9°C, mientras que octubre fue el mes con mayor anomalía climática marcando momentáneamente un sobrecalentamiento de 1.7°C, superando lo acordado en Paris. Por su parte, un informe de Climate Central advierte que el periodo comprendido entre noviembre del 2022 y octubre del 2023 fue el más caliente “a causa del cambio climático” y los informes paleoclimatológicos indican que fue el periodo más cálido en 125.000 años.

La Organización Meteorológica Mundial –OMM- estima que 2023 probablemente será el año más cálido registrado, y el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, advirtió hace unos meses que estamos “en la era de la ebullición global”. Mientras que un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente –PNUMA- advierte que para finales de siglo el calentamiento global rondará los 3°C. Los indicadores de hielo polar también son alarmantes y, tanto en el Ático como en la Antártida, la masa de hielo se reduce exponencialmente.

Por su parte, los estudios del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático –IPCC, por sus siglas en inglés- advierten sobre las devastadoras consecuencias de un calentamiento global que superé el umbral del Acuerdo de Paris: 350 millones de personas padecerían severas olas de calor al menos una vez cada cinco años, entre el 70 y el 90% de los arrecifes de coral del planeta se verían afectados, el 6% de los insectos perderían más de la mitad de su rango geográfico, las plantas perderían un 8% de su territorio y los animales vertebrados un 4%, se registrarían peores cosechas cada año e incendios forestales de mayor intensidad, además de fenómenos meteorológicos extremos como sequías prolongadas, severas inundaciones y huracanes catastróficos, entre otras. Estos factores ponen en riesgo millones de vidas.

Sin lugar a dudas, la necesidad de actuar frente a la crisis climática nunca ha sido tan clara y hay mucho en juego en la cumbre sobre el clima. No obstante, la COP 28 se desarrolla en los Emiratos Árabes Unidos –EAU-, el séptimo productor global de petróleo y gas, además el presidente de la Conferencia es el jefe de la Compañía Nacional del Petróleo de Abu Dabi –onceava productora de petróleo y gas a nivel mundial-.

Sultan al Jaber, director general de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi y presidente de la COP 28. /Reuters/.

Las conferencias anteriores han demostrado como los intereses de los países petroleros y las compañías de los combustibles fósiles reducen la “ambición climática” y desvían la atención de las consecuencias de las “energías sucias”. En la Conferencia del año pasado, llevada a cabo en Egipto, participaron más de 630 grupos de presión de los combustibles fósiles y, como en los encuentros anteriores, la declaración final de la COP 27 no incluía ningún compromiso para reducir el uso de petróleo y gas.

Por estas razones, desde hace años la sociedad civil mira con incredulidad a las conferencias sobre el clima, ya que las cumbres parecen estar plagadas de discursos vacíos que no se respaldan en los hechos. De todas formas, poco le importa al anfitrión de la COP la opinión de la sociedad civil, ya que en la monarquía de los EAU no se permite la disidencia contra el gobierno ni la defensa de los Derechos Humanos, y quienes intentan alzar la voz corren el riesgo de ser criminalizados, además recientemente una ley de ciberdelincuencia redujo la libertad de expresión en línea, centenas de personas se encuentran privadas de su libertad por reclamar por los Derechos Humanos, pedir por la democracia o manifestarse contra el gobierno, denuncian desde la organización Civicus.

Usualmente en este tipo de conferencias activistas de todo el mundo se reúnen alrededor de la sede para marcar presencia y exigir planes tangibles para luchar contra la crisis climática, pero quienes se manifiesten en Dubái corren peligro de ser criminalizados e inclusive privados de su libertad.

Entre el cambio de gobierno ¿Cuál es la posición de Argentina en la COP 28?

La conferencia se extenderá hasta el 12 de diciembre, dos días antes Javier Milei asumirá la presidencia de Argentina. En su momento, Milei dijo que “el cambio climático es un invento del marxismo cultural”, dejando en claro cuál será la postura de su gobierno al respecto.

Sin embargo, el clima seguirá afectando al país. Por ejemplo, el Consejo Agroindustrial estimo que en los primeros diez meses del año las exportaciones de grano cayeron en un 34% en comparación con el mismo periodo del 2022, y solo la disminución en las cosechas de soja y maíz marcaron pérdidas de 16.000 millones de dólares. Esta situación está influenciada por la sequía, las heladas a destiempo y otros factores climáticos.

La delegación del gobierno actual defenderá la posición histórica del país: Argentina no es el gran responsable del calentamiento global, pero si está siendo afectado por sus consecuencias. Por lo tanto, necesita que se cumpla en acuerdo de la COP 15 de que los países que más GEI emiten financien proyectos de transición energética y de adaptación al Cambio Climático en las naciones en vías de desarrollo.

La delegación argentina presionará sobre tres ejes diferentes: incrementar el financiamiento internacional para la adaptación al cambio climático, institucionalizar el fondo de pérdidas y daños para compensar los daños de la crisis climática y reafirmar que el país es un acreedor ambiental que provee de servicios ecosistemicos y climáticos (con ello busca canjear deuda por acción climática). Es una incógnita si la administración de Milei seguirá en esa línea, dado su negacionismo al cambio climático, sin embargo, adelantaron que el país seguirá siendo participe del Acuerdo de Paris.

A lo largo de los últimos años, la Argentina logro obtener fondos millonarios a cambio de proteger los ecosistemas que absorben los Gases de Efecto Invernadero, y si el país quiere mantener esos fondos o acceder a otros, deberá mantener una línea de compromiso ambiental riguroso.

A pesar de ello, Argentina se posiciona como una de las naciones con mayor deforestación y recientemente acaba de aprobar la exploración petrolera en el Mar en busca de explotar los yacimientos petroleros submarinos, lo que va en dirección contraria a lo que el planeta exige.

La administración de Milei no enviará delegación a Dubái para las jornadas finales de la Conferencia.

¿Será la COP 28 la que marque un precedente histórico y cambie el rumbo de la acción internacional contra la crisis climática? Lo sabremos el próximo 12 de diciembre, cuando finalice la cumbre.

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