En Santiago, comunidades originarias y campesinos interceptaron a topadoras que pretendían desmontar de manera irregular, peones rurales fuertemente armados abrieron fuego e hirieron a varios de los campesinos. La balacera se cobró la vida de un peón e hirió a varios comuneros, hay unos cinco detenidos en un hecho que aún debe esclarecerse.
La semana pasada un triste episodio tuvo lugar en el paraje San Roque, situado al interior de Santiago del Estero, donde desde hace años los conflictos por las tierras perturban la tranquilidad del monte santiagueño. Allí una máquina se encontraba abriendo caminos en el monte nativo cuando un grupo de vecinos de la zona se acercó a hablar con el operario de la máquina, sin embargo, lo que comenzó como un dialogó terminó con disparos.
La situación se descontroló cuando Edgardo Ledesma, peón rural a cargo del personal de las maquinas, arribó al lugar fuertemente armado e increpo a los vecinos que protestaban por el desmonte. La contienda dejo a tres comuneros heridos de bala, mientras que el mismo Ledesma perdió la vida en circunstancias que aún se están investigando, según publico Agencia Tierra Viva.
“Integrantes de la comunidad intentaron dialogar con los matones. Pero estos estaban armados y comenzaron a golpearlos y a dispararles. En la huida al monte, varios fueron heridos por la espalda. Estos empleados intentaban despojar a la comunidad de una parte significativa de su territorio. Las familias viven amenazadas”, explica Lucas Tedesco, de la coordinación nacional de la Unión de Trabajadores de la Tierra –UTT-, y agrega: “todos los compañeros heridos de bala recibieron el balazo en la espalda. Es decir que todos se iban corriendo, y estas bestias los trataron de acribillar”.
Según lo trascendido, Ledesma y los operarios de las maquinas trabajan para las empresas Santiago S.A y Figueroa S.A, que a su vez son aliadas locales de la firma alemana Concepture Nature Managament S.A qué se dedica al rubro de los “bonos de emisiones” y que opera en Santiago y Misiones. El conflicto por el territorio radica en que en la zona habitan trabajadores de la tierra y comunidades originarias como el pueblo Tonokoté, cuyo territorio se encuentra en el relevamiento de territorio indígena previsto por la Ley 26.160, norma que impide el desalojo de las comunidades.
Sin embargo, muchos de los nativos no tienen los papeles de titularidad, y empresas como la firma alemana avanzan con sus máquinas con el aval del Gobierno y una red de cómplices locales que ayudan a que estas multinacionales puedan apropiarse de las tierras. Se trata de una extensión de unas 31.000 hectáreas.
Allí Concepture Nature Managament S.A pretende deforestar el monte nativo e instalar monocultivos de pinos o eucaliptus para luego vender “bonos de emisiones de gases de efecto invernadero”. Según lo publicado por Tiempo Argentino, ante la resistencia de los pueblos originarios y de las comunidades campesinas, contratan a bandas armadas y jóvenes ‘mercenarios’ en los barrios humildes de la capital provincial para amenazar y coaccionar a quienes defienden el monte.
La situación en el lugar se mantiene tensa, varios protagonistas de la contienda están detenidos, y las autoridades enviaron presencia policial para prevenir futuros enfrentamientos. Mientras, los pobladores temen por su integridad física y la de sus bienes, la esposa de uno de los hombres que fueron a protestar por los desmontes denuncia “vivimos torturados por esta gente. (…) Nos amenazan diciendo que nos van a matar o nos roban los animales”.
Lamentablemente, no se trata de un hecho aislado, sino que anteriormente el conflicto por las tierras se ha cobrado vidas. El caso más emblemático es el de Cristian Ferreyra, un joven de 22 años asesinado en un hecho similar. El autor material del homicidio recibió una condena de 10 años, mientras que la banda que lo acompañaba, un policía que facilitó las armas y el empresario responsable –Jorge Antonio Ciccioli- quedaron libres.
“Vienen avanzando sobre las 31.000 hectáreas en que vivimos, arrebatándonos nuestros derechos y negándonos la posibilidad de permanencia digna en el campo. Exigimos la liberación de los detenidos que legítimamente defendieron su territorio y responsabilizamos al gobierno de Santiago del Estero por la integridad, no sólo de los detenidos, sino de todas las familias que atravesamos este conflicto”, sentenciaron desde la UTT a través de un comunicado.

